| Concejales de la oposición rapiñan la Municipalidad
Son los cuatro liberales, un oviedista, un encuentrista y un dolorado disidente que el viernes a tambor batiente eligieron intendente de Ciudad del Este al liberal ingeniero Carlos Núñez.
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A tambor batiente eligieron intendente de Ciudad del Este al liberal Ing.
Carlos Núñez |
Ese mismo día viernes se apropiaron de las recaudaciones provenientes de la tasa municipal que se cobra a los contenedores y camiones de carga en el kilómetro 4 de la ruta 7 en concepto de estacionamiento y financiaron con el dinero el festejo que hicieron a la noche de la toma de la intendencia municipal.
Aquí se produjo la primera pelea entre los siete concejales y el intendente electo, habida cuenta que el manejo de esas recaudaciones correspondía al concejal oviedista Juan Ángel Núñez, que se molestó porque usaron su dinero.
También se molestó el concejal Isidoro Fernández, porque como le dieron a él el manejo de la Dirección de Recaudaciones, consideró que esos ingresos de los contenedores y camiones de cargas formaban parte de su cuota pactada dentro de la concertación que hicieron para apoderarse de la Intendencia Municipal.
El sábado se sublevó el concejal colorado disidente Eduardo Ramón Morales, al extremo de propiciar una reunión de rebelión con sus seguidores en protesta porque no le dieron su parte.
EL INTENDENTE LES TOMO LA DELANTERA
Los “Siete del Patíbulo”, como muy bien ya se los puede identificar a los siete concejales que se asociaron para delinquir a través de la apropiación indebida de las recaudaciones de la municipalidad de Ciudad del Este, ahora se pelean por los ingresos de la institución y hasta se roban entre ellos mismos.
Ayer domingo a la tarde realizaron otra nueva reunión, en el intento de arreglar las cosas, ordenar el robo a las arcas municipales, y procurar que sus peleas por dinero no trasciendan a la opinión pública. Pero, el virus de la desconfianza ya les ha infectado a todos y no encuentran el medio de esquilmar a la comuna en forma silenciosa y ordenada.
El Intendente Carlos Núñez, quien tiene la lapicera y el poder de ordenar como tal, sorprendió a sus socios que lo creían un cordero, convirtiéndose en un lobo feroz dando zarpazos de aquí para allá, rompiendo todos los pactos acordados con los concejales para la concertación que lo llevara a la intendencia.
Ese mismo día viernes a la tarde, sin que ninguno de sus socios concejales se enterara, envió una nota en forma de esquela y sin fecha al Jefe de la Oficina Recaudadora de las Tasas Municipales por estacionamiento a los contenedores en estos términos:
“Señor Augusto Wotrich. Presente. El Intendente Municipal de Ciudad del Este, ingeniero Carlos Núñez se dirige a usted con la finalidad de solicitarle la entrega de las Boletas que se encuentran en poder suyo correspondiente a los cobros por servicio de contenedores. Dichas documentaciones serán entregadas al portador de la presente. Asimismo le comunico que queda prohibido el cobro de dichas tasas tanto por usted como por los siguientes funcionarios: Carlos Cano, Alberto Salinas, y Orlando Ayala, aclarando que en caso de no acatar estas órdenes serán pasibles de las penalidades impuestas por la legislación pertinente. Firman Ing. Carlos Núñez, Intendente Municipal. Abogado Tadeo Centurión, Secretario General”.
A partir de ese momento, y durante toda la noche, el Intendente a través de personas de su confianza continuó la cobranza de dichas tasas municipales para su propio beneficio. Fue allí que estalló la primera pelea y enfrentamiento al intendente de sus concejales socios, el oviedista Juan Ángel Núñez y el liberalIsidoro Fernández, porque cada uno de estos concejales consideraban que esas recaudaciones eran parte de su cupo en la concertación que hicieron en la Junta para llevarlo a Carlos Núñez a la intendencia.
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