| Con los ojos puestos en un futuro mejor
Segunda mayor ciudad del Paraguay, el antiguo Puerto Presidente Stroessner lideró el movimiento de colonización de la impenetrable selva de Alto Paraná, que hasta entonces era una de las regiones más desconocidas del territorio paraguayo.
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Gracias a su ubicación geográfica, Ciudad del Este tuvo un crecimiento acelerado, a partir de la década del 60 |
Gracias a su ubicación geográfica, Ciudad del Este tuvo un crecimiento acelerado, a partir de la década del 60 con la apertura de la Ruta VII, conectando Asunción con Brasil a través del Puente Internacional de la Amistad.
En 1970 en la aguas de uno de los numerosos afluentes del Río Paraná se inauguró la primera fábrica hidroeléctrica del Paraguay: ACARAY. Cinco años más tarde en 1975 tuvo inicio la construcción de la Itaipú, el mayor del mundo en su género que envolvió la participación de más de 40 mil funcionarios.
Con los inagotables presupuestos de labinacional, Ciudad del Este creció y se modernizó.
La corrupción en tanto hizo que las plazas y parques del área central fuesen terminando para atender a los intereses comerciales cada vez más intensos.
De esa forma, en los alrededores del Puente Internacional de la Amistad tuvo origen el caótico micro centro de la ciudad, con calles estrechas, mal cuidadas, seguridad muy precaria y sin la estructura necesaria para el servicio de agua y recolección de los residuos generados por la intensa actividad comercial.
En el auge del ciclo comercial que se inició en la década del 80 y entró en una declinación a partir de 1996, las tiendas de la ciudad llegaron a movimentar más de 15 billones de dólares al año, gracias a la incesante búsqueda de los brasileros de los productos inexistentes o de precios inaccesibles en el Brasil.
En el 2006 la facturación del comercio local fue inferior a los 800 millones de dólares registrados en el año 2005, resultado que demuestra el fuerte impacto del aumento de la fiscalización en territorio brasileño, que alejó a los sacoleiros y dio un ultimátum a la incómoda ilegalidad.
En declarado estado de crisis, Ciudad del Este intenta renacer de las cenizas, sobre la base de un plan de formalización de la economía y de remodelamiento del área central, con la recuperación de áreas usurpadas y la construcción de plazas y calzadas.
¿Será suficiente? Solamente el futuro dirá. En su 50º aniversario, Ciudad del Este busca fuerzas y hace un llamado a la unión, pues solamente con la participación de todos, continuará siendo visible la luz al fin del túnel.
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