| Sobre declaraciones de Camilo Soares
Por Luís Agüero Wagner
Escritor y Pariodista
Sr. Director La Nación
Alejandro Domínguez W.S.
En el programa vespertino de la 970 am, del grupo La Nación,el secretario general del PMas, Camilo Soares, rehusó contestar las denuncias que regularmente hemos venido haciendo por diversos medios paraguayos y extranjeros sobre su insólita habilidad para recibir simultáneamente solidaridad de Hugo Chávez y George W. Bush, traducida en fuertes sumas en dólares.Carente de argumentos para negar lo innegable, se defendió sentenciando con reminiscencias fidelcastrianas que “la historia responderá”, cuando que precisamente su “historia” personal es la que ya nos ha dado todas las respuestas que necesitamos sobre su catadura moral.
Primero, no está demás preguntarse porqué siempre publicitaban sus constantes viajes y vínculos con la república bolivariana de Venezuela, y no hacen lo mismo sobre sus fluidas relaciones con la embajada norteamericana y los órganos de financiación manejados por Bush. Difícilmente podría convencernos que un abigarrado grupo de supuestos activistas de izquierda de una miserable republiqueta tercermundista fue capaz de engañar a la embajada del imperio mejor pertrechada del Cono Sur, y a la más sofisticada agencia de inteligencia del mundo.
Tampoco denotaban en los hechos esa intención, dado que publicitaban sus vínculos por medios masivos de comunicación, e incluso se jactaban de ellos “reconociendo” la ingerencia de Chávez en la política local, con gran repercusión en la prensa maccartista. Obviamente, si a alguien engañaron fue al gobierno de Venezuela y a la Disip, y no a James Cason y a la CIA, que pudieron enterarse fácilmente de sus andanzas bolivarianas leyendo ABC color.
Personalmente, constantemente recibo información sobre sus “méritos” por intermedio de la publicación “Koeyu Latinoamericano” basada en Caracas y vinculada a Hugo Chávez, donde son presentados como héroes bolivarianos por el mismo personaje que contactó a Dionisio Olazar con el mismo comandante Fidel Castro en Cuba, existiendo en la isla un oscuro episodio al respecto.Recordemos que Olazar fue posteriormente uno de los “arrepentidos” de Patria Libre que delató a la “guerrilla” de Arrom and Company.
Otro punto oscuro que podría aclarar Camilo Soares es la desaparición de los padrones del Partido Patria Libre en medio de las acusaciones de secuestro que sufriera dicho grupo por parte del Ministerio del Interior capitaneado por Julio César Fanego (que el Señor lo tenga en su santa gloria).
Antes que jactarse de las misérrimas conquistas que han obtenido hasta ahora con las enormes sumas recibidas del gobierno de George W. Bush, le digo a Soares que podrían exhibir esas listas con las que lograron reconocimiento de la archicorrupta justicia electoral hasta hace poco dirigida por un tenebroso informante de la policía política dictatorial, que ahora recortaron reduciendo sus padrones para esconder la evidencia, según trascendidos.
Militantes de Patria Libre suelen enviarme estas y otras acusaciones hacia Soares, todas ellas muy poco edificantes para quien dice haber sido predestinado por “la Historia” para construir la patria socialista en Paraguay. Entre los remitentes, como puede deducirse,se cuentan muchos que hoy sufren prisión, cárcel y destierro por nebulosos incidentes sin aclaración satisfactoria, y a los que no se les conceden para descargo los desproporcionados espacios que regularmente ocupa Soares en medios cuya tendencia es bien conocida.
Ni siquiera hace falta que puntualicemos que todos estos episodios han sido denunciados ante la red bolivariana de Latinoamérica por vía electrónica, así como a las autoridades correspondientes de Venezuela, como gesto de solidaridad de nuestra parte con un proceso cercado por el más poderoso imperio de la historia, y asediado por personajes de la misma catadura moral del que nos ocupa.
Agradeciendo la publicación de la presente, saludo atentamente al sr. Director de La Nación y a su calificado plantel de Periodistas.LUIS AGÜERO WAGNER. |