Agresión contra el Partido Colorado
La campaña electoral para las elecciones generales de la República del Paraguay el próximo domingo 20 de abril, culmina con una abierta amenaza de la oposición, ante la inminente nueva victoria del coloradismo en las urnas, diciendo los opositores que lo van a echar del poder al Partido colorado con votos o sin votos, y que por lógica consecuencia ha generado el rechazo de la ciudadanía colorada y no colorada.
La conducta agresiva de los opositores es producto de su impotencia y de la orfandad del respaldo popular que ahora pretenden sustentar en hechos violentos el día de las elecciones a través de agitadores profesionales traídos del extranjero como tácticas que sólo pueden reportar ventajas para el agresor y sufrimientos para el pueblo paraguayo.
El Partido Colorado es blanco hoy de un coordinado plan de agresión externa e interna, directa e indirecta, armada y diplomática, económica y social instrumentada por la oposición para saquear la mayor fuente de riqueza del Paraguay: su inagotable fuente de energía hidroeléctrica y desmantelar la integración regional.
La antesala del asalto de los opositores fue la agresión desatada con el abierto respaldo de una prensa escrita y televisiva bien identificada que promueve contra el Partido Colorado y la República acosos comunicacionales preñados de mentiras, intrigas, falsedades y diaria desinformación.
Los dueños de esas empresas periodísticas ligados con transnacionales y propietarios a la vez de grandes emporios financieros y económicos del país responsables de la instalación del “club de la miseria” en el Paraguay que dominan la comunicación nacional presentan obsesivamente al gobierno colorado como ilegítimo, totalitario, agresor, violador de Derechos Humanos, y vetan toda información o comentario que los desmienta.
Esos diarios, televisoras, y radioemisoras reciclan estas falsedades contra el gobierno democrático del Partido Colorado en el afán de sacar del poder al coloradismo y desatar un nuevo período de luto en la historia paraguaya como lo hicieron desde 1904 hasta 1946 a lo largo de 42 años de funesto período de gobierno liberal.
Esos medios de comunicación son operados por poderosas transnacionales y CONATEL ilegalmente les permite actuar fuera de la ley.
Antes de atacar buscaron impedir que su víctima, el Partido Colorado, tenga con qué defenderse. De ahí utilizaron el parlamento para vetar todos los proyectos de leyes del gobierno colorado para evitar que se consolide el franco desarrollo del país iniciado a partir del 15 de agosto de 2003.
Una conjura semejante apuntaba a destrozar al Partido Colorado, pero los gobernantes los enfrentaron a estos opositores y salió adelante, y ahora en las elecciones del próximo domingo busca que el pueblo paraguayo asuma su responsabilidad, y que eligiendo con sus votos consagre el triunfo contundente del Partido Colorado para consolidar el gran despegue iniciado con este gobierno.
El ataque del criminal comienza criminalizando a la víctima. Por eso, sin asomo de demostración los opositores, los mayores corruptos dentro de la clase política paraguaya, como demostraron serlo en los períodos de cogobierno hoy acusan de corruptos a los actuales gobernantes colorados que no han abdicado ante sus nefastas pretensiones.
Los opositores son responsables del desalojo de miles de campesinos de sus tierras, así como de miles de sin techos y de miles de paraguayos exiliados económicos en complicidad con los desgobiernos colorados anteriores, responsabilidad que ahora pretenden arrojar sobre el actual gobierno colorado que se ha esforzado en comprar y entregar miles de hectáreas de tierra a los campesinos, ha construido más de 25.000 viviendas populares y ha creado miles de puestos de trabajo en tan solo cinco años, mediante lo cual ha restablecido en el país una verdadera estabilidad política, económica y social.
Por eso, a cada agresión el gobierno colorado responde con verdades irrebatibles en lo administrativo, lo judicial, lo diplomático, lo estratégico, con medidas eficaces, contundentes, urgentes. Por eso, al pueblo elector, le corresponde con sus votos defender estas verdades en las elecciones del próximo domingo votando por los candidatos colorados de punta a punta.
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