Condenan Mesa Redonda de la soja Responsable
(Miércoles 23 de abril de 2008, Buenos Aires) Mientras transcurría la Tercera Mesa Redonda de Soja Responsable, un grupo representativo de las más de 200 organizaciones de todo el mundo firmó una Declaración en rechazo al evento.
Losmanifestantes se expresaron a través de una manifestación pacifica, que se desarrolló del siguiente modo: Llegaron al Hotel Hilton en el momento del plenario donde estaban presentes las corporaciones, ONGs y empresarios que participaban del evento y había también un espacio para preguntas y respuestas.
La intención de los manifestantes era exponer a los presentes las razones por las cuales repudian el modelo de la soja y denuncian especialmente la
estrategia de maquillaje verde a que responde este evento, porque entienden desde sus experiencias que la soja responsable es una contradicción insalvable y de ningún modo una opción viable.
Esperaron por más de dos horas en la recepción para poder ingresar a leer su
declaración y los recibieron de muy mal modo personas de seguridad del Hotel Hilton, exigiéndoles permanentemente que apagaran sus cámaras de video. Luego aparecieron representantes de Fundapaz, entre ellos, Miguel Hernández (directivo de la RTRS) y por último Jan Maarten Dros quien escuchó la posición, diciéndoles que era válida, los invitó a esperar una respuesta suya para entrar a la Mesa. Esto nunca ocurrió, por el contrario, el hostigamiento para que se retiraran del Hall del hotel y la ausencia de respuesta les instó a los manifestantes a leer su declaración y desplegar sus banderas. Esto ocurrió en el momento en que el plenario terminaba y una persona que había participado del mismo les avisó que la puerta donde se encontraban había sido inhabilitada para los participantes, en cambio se estaban retirando por otra.
Rápidamente los manifestantes se movilizaron hacia la otra puerta y allí fueron cercados por la Prefectura Naval Argentina que les impidió desplegar nuevamente las banderas y mostrar las fotos de comunidades afectadas por el monocultivo de soja que evidentemente no era oportuno que los participantes de la Mesa vieran, según criterios de la seguridad del hotel y la organización del evento.
En un clima de creciente violencia e intimidación se vieron en la obligación de retirarse para resguardar su integridad física.
Lo ocurrido refleja la falta de comprensión y sensibilidad de los participantes y de la organización de la Mesa que, no solo, no les permitieron expresarse sino que tampoco tuvieron respeto por el largo viaje que miembros de movimientos campesinos del Paraguay hicieron con el fin de sentar una posición y comunicar sus urgentes realidades. Lo ocurrido confirma la imposibilidad de la soja responsable.
Los manifestantes dicen una vez más, que la soja es responsable pero de pobreza, muerte y destrucción. |