Muerte y despilfarro financiero en Iraq
La guerra de Estados Unidos contra Iraq arribó a su quinto aniversario, a donde llega con un archivo adjunto de muertos, heridos, mutilados y otras calamidades humanas en el atril de las estadísticas.
Pasó un lustro desde la famosa reunión de las Islas Azores, en la que los gobiernos de Washington, Gran Bretaña y España decidieron invadir el país árabe con la intención de derrocar por la fuerza al entonces presidente Saddam Hussein.
Sin embargo, poco queda actualmente del escenario de ocupación pacífica prometido por el mandatario republicano George W. Bush, y la cifra de soldados norteamericanos muertos por la insurgencia se acerca a cuatro millares.
Desde el 19 de marzo de 2003 -según datos de organizaciones internacionales- más de cuatro millones de personas fueron desplazadas de sus hogares, y miles de iraquíes han sufrido torturas, detenciones injustificadas, y asesinatos.
Además dos de cada tres iraquíes carecen de acceso a agua potable, cerca de ocho millones de individuos necesitan ayuda de emergencia para sobrevivir y un 43 por ciento vive con menos de un dólar diario.
De acuerdo con un estudio de la Organización Mundial de la Salud, la cifra de civiles muertos en la nación oeste-asiática desde el inicio de la invasión es de aproximadamente 150 mil.
Bush había argumentado que el objetivo de la intervención era el de neutralizar presuntas armas de destrucción masiva que tenían los nativos. Tal armamento nunca apareció y Washington reconoció sus invenciones.
Otro indicador de espanto es el dinero. El gobierno estadounidense menciona 500 mil millones de dólares. Sin embargo, el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz apuesta por un costo bélico total de tres billones de dólares.
Según una reciente compilación revelada por la cadena CNN, las muertes de civiles en la guerra de Iraq se incrementaron en un 36 por ciento entre enero y febrero últimos.
Estadísticas del Departamento de Defensa sintetizadas por la televisora indicaron que las bajas no militares en el país árabe aumentaron de 466 a 633 elementos durante el período mencionado.
Reportes de los comandantes del ejército norteamericano en territorio iraquí dan cuenta además de que las operaciones de la insurgencia aún son potentes en varias provincias de la nación del Oriente Medio.
El año pasado las cifras de muertos civiles fueron superiores: 1.646 en febrero, 1.872 en marzo y 1.000 en abril, según datos del Ministerio de Salud de Iraq. |