ASUCOP reclama justicia en Paraguay
La Asociación de Usuarios y Consumidores del Paraguay trae a colación la condena de un anestesista español luego de hechos criminales cometidos entre 1988 y 1997, que califica como “justicia que debería aplicarse a casos registrados en Paraguay: como Ycua Bolaños y otras estafas colectivas.
La Audiencia Provincial de Valencia condenó el martes al anestesista Juan Maeso a 1.933 años de prisión por 275 delitos de lesiones y cuatro homicidios imprudentes por el contagio del virus de la hepatitis C a cientos de pacientes en cuatro hospitales valencianos. La sentencia del juicio llega nueve años después del inicio de la investigación, por unos hechos acaecidos entre 1988 y 1997. Además, el tribunal le inhabilita para ejercer la profesión médica
durante 1.941 años y le absuelve de los delitos contra la salud pública,
lesiones imprudentes y homicidio.
Manuel Mata, abogado de algunos de los afectados, dijo que “la condena es la que asume todas y cada una de las pretensiones tanto del fiscal como de las acusaciones particulares, y profesionalmente. Es uno de los días más felices de nuestra vida", expresó. La Audiencia considera probado que el médico se administraba anestésico como estupefaciente - opiáceos - y después usaba el mismo material quirúrgico para inyectar a los pacientes los anestésicos que precisaban, contagiando así el virus a 275 personas.
"El contagio de estas personas se produjo durante y como consecuencia de
la actuación anestésica o de sedación, o de cuidados intensivos, que les
fue practicada, por haber utilizado el procesado previamente para sí el
material empleado para anestesiar, sedar o tratar a los pacientes", dijo
la sentencia.
El tribunal no ha estimado el atenuante de la drogadicción solicitado por
la defensa del acusado, al estimar que podía haber utilizado otros medios
para conseguir los opiáceos, haberse deshabituado, destruido el material
utilizado por él, o administrárselo después del paciente y no antes.
La Generalitat Valenciana fue considerada responsable civil subsidiaria y
el tribunal determinó una indemnización de más de 20 millones de euros
para los 275 afectados, que oscilarán entre los 60.000 y los 150.000
euros según la gravedad del caso.
El asunto se descubrió en 1998 a raíz de la aparición de varios casos de
hepatitis C en una misma empresa en los que se observó un nexo en común,
que finalmente llevó a Maeso, cuyo genotipo de la hepatitis C es minoritario o infrecuente en España, según la sentencia, y al descubrimiento de otros afectados.
"Hemos conseguido justicia, hemos conseguido que haya un culpable, pero
no volvemos atrás, no vamos a recuperar todo lo perdido", declaró tras conocer la sentencia, Amparo González, presidenta de la Asociación de Afectados de la Hepatitis C.
"Se ha demostrado durante un año y medio por especialistas, investigadores, biólogos, hepatólogos, psicólogos y psiquiatras que la única vía de contagio ha sido Juan Maeso", agregó. Maeso, que puede recurrir la sentencia ante el Supremo, aseguró durante el juicio que era una víctima más del contagio.
|