MENU

Democraticamente, La empresa periodistica de mayor gravitación en Ciudad del Este,
Alto Paraná en la Triple Frontera.

Democraticamente, diario electrónico en: www.democraticamente.com

Democraticamente, Programa Radial de lunes a viernes de 14:00 a 18:00 Hs. con 11 años de emisión ininterrumpida
(12/06/1995 - 12/06/2006) a través de:
-Radio Parque, en Amplitud Modulada (AM) 550 KHz, y
-Radio Ciudad Libre, en Frecuancia Modulada (FM) 90.1 MHz.

Democraticamente, el programa periodistico radial con mayor audiencia comprobada en la Triple Frontera por todas las empresas nacionales encuestadoras, en cada uno de sus periodicos sondeos de opinión en el departamento de Alto Paraná.

 

OPINIONES - FEDERICO TATTER
2 DE MARZO DE 2007

Secuelas de la globalización

Un fenómeno que se agiganta a medida que crece el sistema de control, dominación y descarte final. La globalización neoliberal, quiebra los lazos de solidaridad social, familiar, en definitiva los lazos gregarios.

Globalizaciones existieron muchas en diferentes momentos de la historia en la cual estamos inmersos, de la cual aún no salimos, es una fase claramente definida como neoliberal o neoconservadora, pues está encabezada por una enorme concentración de riqueza frente a una inmensa masa de excluidos dentro del planeta, dentro de las regiones, dentro de los estados nacionales, dentro de las ciudades, a la vez que devalúa todas aquellas instituciones que se han creado en los últimos doscientos años y que denominamos sistema democrático.

Partidos, medios de comunicación, clubes sociales, sociedad y estado, dependen cada vez en mayor medida, de decisiones tomadas en pequeños y selectos bloques de concentrado poder económico.

La seguridad social estatal cada vez alcanza menos, el seguro médico privado cada vez cubre menos y es menos seguro, los municipios cada vez cobran más y brindan menos servicios, la justicia es cada vez más cara y cada menos justa, los órganos policiales son cada vez más, son menos seguros o priorizan la seguridad del dinero o grandes bienes antes que la seguridad ciudadana, la educación pública se aleja hacia atrás a pasos más agigantados que los avances que brindan la tecnología en acercar y producir conocimiento.

Estamos cumpliendo o atravesando la fase más aguda de un sistema "neocon" que casi ha licuado los estados nacionales y sobre todo en lo referente a la participación, la educación, la salud, la solidaridad, la representación, la administración de justicia y la seguridad social.

Comparto esta reflexión a partir de una denuncia del estado de cosas en el tercer o cuarto mundo interno que se amplía dentro de los territorios mismos del llamado primer mundo. Quienes habitamos el tercer o cuarto mundo real, quienes sabemos que casi estamos fuera del planeta, quienes sabemos que somos los últimos en la cola y recibimos los coletazos más fuertes, estamos, a la vez, relativamente habituados a lidiar o a enfrentarnos con el diario drama de la subsistencia que modifica, a su vez, todo lo que conocíamos sobre la condición humana. Pero esto es exclusión intramuros. Significa que algo, cualitativamente está cambiando.

Las huellas de la humillación

Jean Michel Dumay COLUMNISTA DE "LE MONDE". PUBLICADO EN CLARIN, ARGENTINA, 28 DE FEBRERO DE 2007.

La semana pasada, un joven desocupado francés se vio obligado, por falta de medios, a cavar él mismo la tumba de su padre. Fue el acuerdo que hizo con el marmolista para reducir la factura. La precariedad carcome y corroe: a la sociedad que la deplora tanto como al individuo que la sufre. El muchacho sin recursos, que no pudo adelantar más que 80 de los 1.012 euros necesarios, optó por llevar su caso a los medios: "Me resultó chocante, pero quise hacerlo para que no le pase a otros". Un llamado público como para ganar algo de dignidad.

Palabras derivadas de ese sentimiento de humillación se ven en carteles. "Nos desprecian", se lamenta un asalariado en peligro de perder el empleo. "Yo no soy un títere sin hilos", se convence un sin techo en las riberas del canal Saint-Martin. Y siguen resonando los eslogan en contra del contrato por el primer empleo, de una generación que expresa la negativa a sentirse descartable.

¿De dónde viene la humillación, ese sentimiento furiosamente contemporáneo? La Revolución Francesa puso fin a ese resentimiento violento aboliendo los privilegios. Pero resulta que el hombre moderno, demócrata y ciudadano, se siente otra vez humillado.

En las sociedades de producción, por la dominación clásica de un hombre por otro o de un grupo por otro. Hoy, por la exclusión en la sociedad de mercado y de consumo. En esta sociedad volátil, globalizada, virtualizada, los referentes se fragmentan, los vínculos se distienden y se vuelven superficiales. Nos alejamos del otro, nos inscribimos menos en la perdurabilidad. Y si nos descuidamos, la pendiente baja hacia la indiferencia y la falta de compromiso.

El individuo parece cada vez más aislado, más frágil, "excluíble". Y perdurablemente consciente de ello. Al mismo tiempo, al aflojarse el círculo de las normas y las presiones colectivas (la religión, la familia, la escuela), la responsabilidad individual se agranda. En cada sector de la vida, el individuo ve recaer sobre sí la responsabilidad de su destino.

Esto deja huellas: una sociedad fundada en la exigencia permanente respecto de sí mismo provoca fácilmente depresiones, un debilitamiento de la autoestima, una fragilidad, que abre la puerta al sentimiento de humillación.

 

©2004 Democráticamente - Todos los derechos reservados por Paraná Comunicaciones S.A.
Guayakies c/ Azteca, Bº Boquerón, Ciudad del Este - Alto Paraná - Paraguay
Teléfonos: (0973) 500750 / (0983) 601837 E-Mail: director@democraticamente.com

Este sitio está diseñado para una resolución de pantalla de 800x600 pixels utilizando MS Internet Explorer 5.xx. No se garantiza su perfecta visualización en configuraciones diferentes.