La lucha por la verdad, es una lucha por la humanidad
Comparto este artículo, que encierra el siguiente propósito de la comunidad mundial para seguir perfeccionando la legislación mundial para una real protección de los ciudadanos dentro de la filosofía de los derechos humanos.
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La ONU creará un nuevo derecho humano: El derecho a la verdad |
La justicia no es un templo erigido sobre tablas o preceptos inalcanzables, más bien, es un proceso dinámico que la sociedad va construyendo paso a paso, de acuerdo a sus posibilidades, de acuerdo a los porcentajes de verdad con los que está dispuesto a vivir y aceptar, de abajo hacia arriba y en permanente revisión de los ratios alcanzados.
Las luchas contra las formas dictatoriales, despóticas y arbitrarias con sus aberrantes violaciones a los derechos humanos fundamentales, se nos presenta como una sucesión de etapas y de un constante ejercicio de revisión de los objetivos y metas.
Las luchas por la democracia, siguen a las luchas por el juicio y castigo a los responsables, y pasan necesariamente, por la verdad, la justicia y la memoria.
El fenómeno de las desapariciones forzadas, hoy delito de lesa humanidad imprescriptible por sus efectos continuados y aberrantes, es la suma de una variada gama de perversas prácticas, que incluye dentro de sus principales consecuencias el intento deliberado de borrar del planeta al individuo, aterrorizar y paralizar a la familia y su comunidad, extraerlo quirúrgicamente del seno de la comunidad, sumirlo en olvido, esconder por siempre su cuerpo, su historia, su lucha, su memoria, su legado, su acción y su pensamiento, sin que existan evidencias de las razones y sus responsables.
De allí la importancia de la reconstrucción de la memoria histórica, precisamente conociendo la máxima verdad posible. De allí la importancia de la iniciativa de la Naciones Unidas en la creación de un nuevo derecho humano autónomo e inalienable, que no admita suspensión y que no deba estar sujeto a restricciones.
En efecto la lucha por la verdad es también un camino viable en la construcción solidaria y colectiva de justicia, un camino viable en la construcción y preservación de la memoria histórica.
La verdad, cuando es verdadera, es de alguna forma, un componente de la justicia, y elemento indispensable para la reconstrucción de la auténtica memoria colectiva.
Federico Tatter.
La ONU creará un nuevo derecho humano: El derecho a la verdad
Escrito por Náyade Aguirre. Extraído de Argenpress de Argentina, reproducido por El Obserevartorio de Chile. Esto pondrá fin a quienes quieran establecer amnistía, ya que la legislación internacional obliga a los Estados adscritos a los Tratados de derecho Humanos a someter su legislación interna a la internacional.
La propuesta es de Argentina, pero con el apoyo de toda América Latina. La Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos, Louise Arbour, presentó a fines de la semana pasada ante el Consejo de Derecho Humanos de Naciones Unidas en Ginebra, un informe para reconocer el derecho a la verdad como un derecho "autónomo e inalienable", que "no admite suspensión y no debe estar sujeto a restricciones".
Teniendo en cuenta los antecedentes de las comisiones nacionales de la verdad y la reconciliación en África del Sur y El Salvador, y la experiencia de las organizaciones no gubernamentales en Argentina, para conocer la suerte y el paradero de los desaparecidos durante la pasada dictadura, la ONU busca con el derecho a la verdad, ampliar su arsenal de lucha contra las violaciones de los derechos humanos.
El documento de Louise Arbour, elaborado bajo su guía por el jurista colombiano Federico Andreu, es un estudio que reafirma la existencia de este derecho, disperso en la jurisprudencia de la ONU, recogido en junio pasado tanto por la Convención contra la Desaparición Forzada de Personas promulgada por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, como por la Organización de Estados Americanos (OEA).
Consolidado ahora mediante la propuesta de la Alta Comisionada, la comunidad internacional tendrá la posibilidad de afianzar este derecho, "de fundamental importancia para las victimas de graves violaciones de derechos humanos y sus familiares", estima la Comisión Internacional de Juristas, una ONG de renombre mundial, pionera en la materia. La norma va a disponer "la obligación y el deber" de los Estados, a "realizar investigaciones eficaces y velar porque haya recursos efectivos y se obtenga reparación" por los estragos ocasionados a quienes padecieren violaciones de los derechos humanos.
El nuevo principio establecerá el respeto de las víctimas y sus parientes "que exigen saber que sucedió" en esas violaciones, como las ejecuciones sumarias, las desapariciones forzadas y la tortura. En ese contexto, la ONU aspira a que los gobiernos asuman disposiciones colectivas en favor de la víctima, y que el radio de acción de este derecho incluya también a las violaciones del derecho internacional humanitario, es decir la protección de heridos, prisioneros y poblaciones civiles en los marcos de conflictos armados.
El derecho a la verdad se constituye entonces en una medida complementaria a las ya existentes para combatir y erradicar la impunidad. Abre las puertas a la intervención de las ONG, que se beneficiarán de un reconocimiento implícito a su legitimidad en la labor en defensa de las víctimas. Significa una advertencia a los Estados, que no podrán invocar amnistías o disposiciones análogas para limitar el derecho a solicitar información, ni podrán denegar o perjudicar el derecho de los individuos y de la sociedad a saber lo ocurrido cuando se violan los derechos humanos.
Este derecho a la verdad focaliza la atención en aspectos vinculados a derechos conexos a la sanción y castigo de los culpables. Sin perjuicio de ello y en total independencia de juicios, condenas, amnistías e indultos, los gobiernos deberán admitir y satisfacer el derecho a solicitar y obtener información sobre tratos injustos padecidos por las víctimas, las causas y condiciones de lo que hayan sufrido, los progresos y resultados de las investigaciones emprendidas, las circunstancias y motivos de los hechos, y en caso de fallecimiento o desaparición, la suerte y el paradero de las víctimas, y la identidad de los autores.
"La verdad es fundamental para la dignidad inherente del ser humano", resume el estudio patrocinado por Louise Arbour. La Alta Comisionada exhorta a no desdeñar el aspecto social del mismo, o sea el derecho de toda sociedad "a conocer la verdad sobre los acontecimientos del pasado que se refieran a la comisión de crímenes aberrantes, así como las circunstancias y los motivos por los que se perpetraron, a fin de evitar que se repitan en el futuro".
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU debería resolver en los próximos días y antes de terminar su actual periodo de sesiones el viernes que viene, cual sería el camino a tomar para darle forma jurídica a este derecho innovador en el arsenal de la ONU durante el curso de 2007.
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