A la señora Presidente de la Nación Por: Su Compañera Miriam, sus hijos Moraima, Tabaré, Xiomara, Matías, demás familiares y los entrañables amigos del recientemente fallecido Dr. Gabriel Manuel Enciso López, último Embajador Paraguayo en la Argentina, le hacemos llegar nuestro más profundo agradecimiento, por habernos facilitado las instalaciones de la “Casa Patria Grande Néstor Kirchner” para homenajear y dar el último adiós al querido compañero, dentro del marco popular y masivo que se merecía el “Embajador del Pueblo”, como lo llamaron sus propios compatriotas, y que seguramente a él lo hubiera honrado.
Dra. Cristina Fernández de Kirchner
Tiempo Argentino
Queremos asimismo hacer extensiva nuestra gratitud, a todos los funcionarios de la Cancillería Argentina que nos acompañaron en ese difícil momento, muy especialmente al Vicecanciller Diego Tettamanti, quien nos asistió, en persona, para poder trasladar los restos a su querida Villarrica natal; a la empresa Aerolíneas Argentinas y a los responsables de la Casa Patria Grande, quienes aunaron esfuerzos para hacer menos difícil el momento.
Merece también nuestro reconocimiento, la comunidad diplomática Internacional sobre todo la Latinoamericana que a través de sus Embajadores y/o sus representantes acompañaron y rindieron un emotivo homenaje que nos alcanzó a todos.
Finalmente hacemos público nuestro infinito agradecimiento al personal del Hospital Italiano de Buenos Aires, muy especialmente a los Doctores Bernardo Martínez y Walter Scordo por haberlo tratado con tanto profesionalismo, consideración, respeto y sobre todo con infinito cariño.
Un último párrafo debe ser dedicado al acompañamiento de los compañeros militantes argentinos, paraguayos y de toda América Latina que estuvieron presentes en todo momento para homenajear a uno de los suyos.
Gabriel representó especialmente a la comunidad más humilde y marginada de los residentes paraguayos, quienes, durante su mandato, tuvieron a la Embajada como una verdadera “Casa del Pueblo” en la que fueron fraternalmente recibidos.
Ése fue uno de sus mayores orgullos: abrir las puertas de la embajada como la casa para todos los paraguayos en Argentina.
Su impecable gestión en pos del bienestar de los compatriotas que contó con el apoyo incondicional de la Nación Argentina y la colaboración de provincias y municipios, le permitió encarar el mayor operativo de documentación masiva para los ciudadanos paraguayos residentes en el país.
Su último sueño era un ambicioso plan piloto de educación secundaria, elaborado en conjunto entre los ministerios de Educación de ambos países, que iba a ser lanzado el 30 de junio con la presencia del presidente Lugo y que quedó en el camino.
Aunque seriamente enfermo se unió a la resistencia al golpe, manteniendo firmes sus convicciones democráticas, renunció a su cargo de embajador apenas llevado a cabo el golpe institucional.
Hoy quieren convencernos de que en Paraguay “no pasó nada” y borrar de un plumazo la tarea de cambio iniciada por el gobierno del Presidente Lugo, y por la que Gabriel dejó su propia vida.
Por ello el mejor, el único homenaje digno de su memoria y su recuerdo es comprometernos públicamente a continuar la lucha hasta la victoria, contra el gobierno ilegítimo que detenta el poder en Paraguay, y en pos de un país con oportunidades para todos.
¡HASTA SIEMPRE QUERIDO EMBAJADOR DEL PUEBLO!
¡NO AVALAMOS EL GOLPE DE ESTADO Y LA TRAICIÓN AL PUEBLO!
¡VIVA EL PARAGUAY!

















